Desde su publicación en 1915 no ha habido una generación de lectores que no se haya visto cautivada por esta enigmática obra literaria. El Golem, de Gustav Meyrink, tiene su origen en un conjunto de leyendas de la Cábala judía sobre la creación artificial de vida mediante el poder evocador de las letras. El ser artificial de la novela de Meyrink vuelve a la vida cada 33 años y vive en una habitación sin acceso situada en algún lugar del laberíntico ghetto de Praga. El Golem se erige como una figura de doble significado: por una parte representa el lado oscuro del protagonista, Athanasius Pernath; por otra, la conciencia colectiva del barrio judío, que anuncia la guerra y la destrucción. La novela aparece envuelta en una atmósfera onírica y angustiosa, donde se mezclan lo visible y lo invisible, el sueño y la realidad, a través de la cual Pernath se esfuerza por superar las esferas materiales para alcanzar el reino espiritual. El resultado es una obra fascinante –de una confusión caótica, en la que confluyen el ocultismo y la Cábala con fantasías de salvación mesiánica– cuyo final sólo puede sorprender la imaginación del lector...
Gustav Meyrink (Viena, 1868–Starnberg, 1932) fue un escritor, traductor y dramaturgo austríaco, considerado una de las figuras fundamentales de la literatura fantástica y esotérica en lengua alemana. Antes de dedicarse plenamente a la literatura trabajó como banquero en Praga, ciudad que marcaría profundamente su imaginario. Una acusación de fraude y su breve encarcelamiento pusieron fin a su carrera financiera y contribuyeron a su posterior dedicación a la escritura. Fascinado por la cábala, el ocultismo, el budismo y otras tradiciones místicas, incorporó estos intereses a una obra caracterizada por lo onírico, lo grotesco y lo inquietante. Entre sus novelas destacan El rostro verde, La noche de Walpurgis y El ángel de la ventana de Occidente.
El Golem, publicada en 1915 después de aparecer por entregas entre 1913 y 1914, es su obra más célebre y uno de los clásicos de la literatura fantástica del siglo XX. Ambientada en el antiguo gueto de Praga, la novela parte de la legendaria criatura de arcilla asociada al rabino Loew, pero Meyrink transforma la leyenda en una experiencia mucho más extraña y psicológica. El protagonista, Athanasius Pernath, vive una sucesión de sueños, recuerdos fragmentarios, encuentros misteriosos y acontecimientos que desafían la frontera entre realidad y pesadilla. El Golem funciona así menos como un simple monstruo que como una representación de las fuerzas ocultas del inconsciente y de la identidad humana. La novela tuvo un enorme éxito y llegó a influir en la posterior literatura fantástica y de terror.