Ray Lennox es un inspector de la policía de Edimburgo que ha resuelto un atroz caso de asesinato. Ahora debe tomarse unas vacaciones quiera o no, puesto que mostró una desesperada implicación en el caso y, posteriormente, sufrió una severa depresión. Lennox viaja con su novia Trudi a Miami, se olvida de la cocaína y el alcohol, e intenta volver a la normalidad tomando antidepresivos. Tras una discusión con Trudi, Roy se mete en un bar y empieza a beber vodka sin freno. Se le acercan entonces dos mujeres, Starry y Robyn, con cocaína y muchas ganas de fiesta. Los tres acaban en el piso de Robyn, y cuando están en plena juerga –e intentando no despertar a Tianna, la hija de Robyn–, llegan dos amigos de las mujeres. Uno de ellos desaparece muy pronto y reaparecerá en la cama de la niña, que grita desesperada. Y a la mañana siguiente, tras una pelea y la desaparición de la madre, Lennox se encontrará a cargo de una precoz lolita de diez años, amenazada por una poderosa red de pedófilos. «Su mejor novela en una década. Una combinación de realismo negro, sátira y agudeza psicológica imposible de imitar» (Publishers Weekly); «Uno de sus grandes libros. Una inmersión meditada y valiente en las redes de pedófilos. Tiene el tono justo, y es vigorosa, veraz, irresistible» (Euan Ferguson, The Observer); «Irvine Welsh es un sabio de la escoria, que excava y saca a la luz nuestras obsesiones más oscuras» (Nathaniel Rich, The New York Times Book Review).
Irvine Welsh es un novelista, guionista y escritor escocés nacido en Leith, Edimburgo, en 1958. Considerado una de las voces más influyentes de la literatura británica contemporánea, alcanzó notoriedad internacional con Trainspotting (1993), una obra que retrata con crudeza y humor negro la vida de jóvenes de la clase trabajadora en Escocia. Su experiencia en los ambientes urbanos de Edimburgo y Londres, así como su interés por los márgenes de la sociedad, han marcado profundamente su narrativa. Welsh es conocido por el uso del dialecto escocés y por construir historias pobladas por personajes complejos, a menudo enfrentados a la adicción, la exclusión social y la búsqueda de identidad.
Entre sus obras verificadas destacan Trainspotting, The Acid House, Marabou Stork Nightmares, Filth, Glue, Porno y Skagboys. Esta última novela, publicada en 2012, funciona como precuela de Trainspotting y explora los orígenes de personajes emblemáticos como Mark Renton y Simon “Sick Boy” Williamson antes de su caída en la drogadicción. A lo largo de su carrera, Welsh también ha trabajado en cine, teatro y televisión, consolidando un universo literario interconectado que ha influido en generaciones de lectores y escritores.