Vuela, libro póstumo de Malú Urriola, es un paisaje donde lo luminoso convive al mismo tiempo con el horror de las guerras,
como una cicatriz que se despega orgánicamente en el espacio. El padre, la madre, la voz de la niñez y la sutileza del cobijo
son capaces de evocar ese tiempo suspendido que observamos en la impotencia de una fotografía de la violencia. En otras
capas de sentido, Vuela habita, a su vez, como un mantra atávico, donde los árboles, los ojos de peces y la lámina de un
arbusto resisten al cemento para atrapar el tiempo noble y así dejar ver las rejas que separan lo humano de lo abyecto. Malú
Urriola nos ofrece, tras su notable y extensa trayectoria, un momento único: la poeta dejando sus huellas en una escritura de
luz y sombra, un procedimiento o artesanía encarnada, como flotación ritual de quien se niega a no decir en el último
movimiento de su camino.
Vuela de Malú Urriola nos emociona, nos duele, nos piensa como si quisiera que voláramos con ella, pero no con el ojo del dron
que nos acecha, más bien con la conciencia poética que es más poderosa que la muerte lenta de no decirlo. Este libro nos
ofrenda el gesto de la palabra que encarga la dignidad de la escritura y su fortaleza singular y luminosa.
Juan Pablo Sutherland