Esta novela pasa mañana. Ciudades perdidas, callampas, villas miseria, favelas, Gorozpevillas: todas son lo mismo. O vives ahí, o eres uno de los culpables de su existencia. Eso lo saben Adán Gorozpe, cínico arribista que pasó de pobretón estudiante a poderoso mandamás gracias a un afortunado braguetazo, y también Adán Góngora, ministro a cargo de la seguridad nacional que ha puesto en marcha una estrategia espeluznante: se alía con los peores criminales y encierra o manda matar a los menos aptos; encarcela inocentes y uno que otro culpable, exhibe a todos y así se gana a la opinión pública como garante de la justicia. Un día, Góngora le propone a Gorozpe asociarse para elevar su jueguito al más alto nivel: \"¿Qué tal si usted y yo, tocayo, apoyamos a un candidato imposible para la primera magistratura del país?\" Ese candidato, claro, sería Gorozpe, sólo que para ese momento él sabe que debe deshacerse de Góngora, o al menos neutralizarlo. ¿Cómo proceder contra tan formidable adversario? ¿Cómo detener el remolino que arrastra al país hacia la cloaca? Ciega, irracional, poderosa, la fe sigue ahí. Un Niño Dios con alas postizas empieza a predicar en medio del tráfico de la mayor avenida de la ciudad. La gente lo oye con fervor porque cree, quiere creer, necesita creer... La crítica ha dicho... «Éste es un libro indispensable para quienes entiendan la cultura literaria como iluminación. Una de las últimas lecciones de un maestro indiscutible.» Joaquín Marco, El Cultural de El Mundo
Carlos Fuentes Macías nació el 11 de noviembre de 1928 en la entonces Ciudad de Panamá y falleció el 15 de mayo de 2012 en Ciudad de México. Fue uno de los escritores más destacados de México y una figura central del llamado “boom” de la novela latinoamericana. Plasmó en su obra una extensa reflexión sobre la historia, la identidad mexicana y el diálogo cultural entre América Latina y el resto del mundo. Su obra abarca la novela, el cuento, el ensayo, el teatro y el guion cinematográfico. Entre sus títulos más relevantes se encuentran La región más transparente (1958), que fue su ópera prima y que lo colocó de inmediato en el foco literario; La muerte de Artemio Cruz (1962), una disección profunda de la Revolución mexicana a través de la memoria y de la técnica narrativa; y Aura (1962), una obra más breve pero igualmente icónica. Fuentes recibió múltiples reconocimientos a lo largo de su carrera, tanto en México como internacionalmente, incluyendo el Premio Cervantes y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Su estilo se caracteriza por el uso audaz del lenguaje, la experimentación narrativa y la mezcla de lo histórico con lo mítico, con lo personal y lo colectivo. En su escritura se percibe un constante compromiso con el devenir social y cultural de México: exploró la modernidad, el mestizaje, la herencia indígena, la urbanización, el poder y la memoria. Su legado literario permanece vivo como uno de los pilares de la narrativa en español del siglo XX.