Desde el preciso instante en que el Joker obtiene un artefacto que le permite realizar viajes interdimensionales, los destinos de Gotham y Mega-City Uno quedan a merced del Príncipe Payaso del Crimen y de cuatro peligrosos prisioneros procedentes de la metrópolis futurista. Un preocupante contexto, que propiciará la inevitable colaboración entre Batman y el Juez Dredd. Este segundo y último volumen de la antología destinada a recopilar los encuentros entre tan icónicos personajes, contiene los especiales Batman / Judge Dredd: Die Laughing y Lobo / Judge Dredd: Psycho Bikers vs. The Mutants from Hell. Historietas provocadoras y gamberras, surgidas de la prolífica interacción de dos referentes del cómic británico: Alan Grant y John Wagner, que para la ocasión cuentan con la colaboración de dibujantes como Glenn Fabry, Val Semeiks, Jim Murray y Jason Brashill.
Alan Grant (1949–2022) fue un prolífico guionista escocés de cómics, reconocido por su trabajo en 2000 AD y en títulos de DC Comics como Batman y Detective Comics. Nacido en Bristol, Inglaterra, se trasladó a Escocia a una edad temprana. Su carrera en los cómics comenzó en la editorial DC Thomson, donde desempeñó diversos roles editoriales y de escritura, incluyendo la redacción de horóscopos. Más tarde, se unió a 2000 AD, donde colaboró estrechamente con John Wagner en historias emblemáticas de Judge Dredd, como The Apocalypse War y The Judge Child Quest. Juntos, también crearon personajes como Strontium Dog y Robo-Hunter.
En la década de 1980, Grant y Wagner llevaron su estilo narrativo a DC Comics, donde trabajaron en Detective Comics y Batman, introduciendo personajes como Anarky, Victor Zsasz y The Ventriloquist. Grant también escribió para otras editoriales y creó obras como Mazeworld y The Bogie Man. Su estilo se caracterizó por una crítica social aguda, explorando temas como la autoridad, la corrupción y la justicia.
En sus últimos años, Grant se dedicó a proyectos comunitarios en Moniaive, Escocia, incluyendo la organización de festivales de cómics y la creación de cómics que abordaban temas locales y sociales. Su legado perdura en la industria del cómic, siendo recordado por su versatilidad, compromiso social y contribuciones al medio.