Erase una vez la inocencia. Llego el fuego y la redujo a un puñado de cenizas. A partir de este escenario, Ester del Pozo, con una prosa afilada y concisa, nos acerca a la vida de trece niños y adolescentes que, relegados en sus propias familias, se aferran a cualquier chispa de esperanza para salir adelante. Desde unos ojos infantiles, el lector explora un mundo herido donde la vida y la muerte, la ternura y la brutalidad se estrechan la mano: una niña quiere ser santa, unos hermanos protegen a su hermana pequeña del miedo y la injusticia, una niña carga con las imposiciones sociales de un futuro que no eligio, otra descubre en la amistad la fortaleza para hacer frente a un abuso, un estudiante intenta curar la tristeza de su madre... Estas narraciones, ambientadas en la España rural de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI, son un cruce de caminos marcado por lo no dicho, lo temido y lo incierto, una travesia que confronta a los mas jovenes con la violencia y las supersticiones. Pero tambien ahondan en las formas en las que el ser humano construye su identidad, en la culpa y en la expiacion, en los traumas, en los vinculos familiares, en la traicion y en la perdida.