Redactada entre 1913 y 1914, en vísperas de que el mundo contemporáneo iniciara su larga serie de carnicerías, EL GOLEM (1915) es una de las novelas más singulares del género fantástico, pero también de todo el siglo XX. Inspirándose en una leyenda judía relacionada con la Cábala, según la cual resultaba posible insuflar vida a una figura de barro mediante una clave o ciertas palabras mágicas, GUSTAV MEYRINK (1868-1932) construyó un relato fascinante en el que la alucinada peripecia de Atanasius Pernath en el barrio judío de Praga transcurre envuelta en una atmósfera onírica y asfixiante. Las premoniciones y avisos que planean, ominosos, a lo largo del relato, la entrevista posibilidad del doble, el solapamiento de distintos planos y realidades, engendran finalmente una obra única y singular que bucea en los pliegues más recónditos y olvidados del inconsciente humano.
Gustav Meyrink (Viena, 1868–Starnberg, 1932) fue un escritor, traductor y dramaturgo austríaco, considerado una de las figuras fundamentales de la literatura fantástica y esotérica en lengua alemana. Antes de dedicarse plenamente a la literatura trabajó como banquero en Praga, ciudad que marcaría profundamente su imaginario. Una acusación de fraude y su breve encarcelamiento pusieron fin a su carrera financiera y contribuyeron a su posterior dedicación a la escritura. Fascinado por la cábala, el ocultismo, el budismo y otras tradiciones místicas, incorporó estos intereses a una obra caracterizada por lo onírico, lo grotesco y lo inquietante. Entre sus novelas destacan El rostro verde, La noche de Walpurgis y El ángel de la ventana de Occidente.
El Golem, publicada en 1915 después de aparecer por entregas entre 1913 y 1914, es su obra más célebre y uno de los clásicos de la literatura fantástica del siglo XX. Ambientada en el antiguo gueto de Praga, la novela parte de la legendaria criatura de arcilla asociada al rabino Loew, pero Meyrink transforma la leyenda en una experiencia mucho más extraña y psicológica. El protagonista, Athanasius Pernath, vive una sucesión de sueños, recuerdos fragmentarios, encuentros misteriosos y acontecimientos que desafían la frontera entre realidad y pesadilla. El Golem funciona así menos como un simple monstruo que como una representación de las fuerzas ocultas del inconsciente y de la identidad humana. La novela tuvo un enorme éxito y llegó a influir en la posterior literatura fantástica y de terror.