Considerada una de las novelas de culto más importantes escritas a mediados de Japón del siglo pasado y comparada con Retrato de un artista adolescente de Joyce o El jardín de los cerezos de Chejov. Publicada originalmente en 1947, esta obra maestra convirtió a Osamu Dazai en una celebridad inmediata y en el héroe literario indiscutible de la juventud nipona de posguerra. La novela retrata con una elegancia melancólica el desmoramiento de una familia aristócrata en un Japón derrotado, donde un universo de tradiciones y castas militares se desvanece ante un mundo en ruinas y sin salida aparente.
A través de la mirada de Kazuko, asistimos a la agonía de su madre - "la última auténtica aristócrata" de Japón- y al descenso a los infiernos de su hermano Naoji, un joven que busca en el opio y el alcohol un refugio ante la hipocrecía de una sociedad en transición. En medio de este paisaje donde "El ocaso", parece devorar los restos de un mundo en decadencia, surge una voz rebelde que desafía la moral antigua, proclamando con brutal honestidad que los seres humanos han nacido para el amor y la muerte.
El ocaso no es solo un registro de la alienación social, sino el testimonio imperecedero del shishosetsu (novela del yo), impregnado de la "hermosa oscuridad", poderosas imágenes poéticas de un autor que, acuciado por sus propios demonios, puso fin a su existencia apenas un año después de alcanzar la cumbre con este relato.