Mientras la tecnología promete progreso ilimitado, algo esencial parece desvanecerse. Alberto Ades explora cómo la era digital está transformando la infancia, el amor, el trabajo, la memoria y la identidad, y se pregunta si asistimos a una mutación profunda de la condición humana.
En Lo que se desvanece, Alberto Ades nos plantea una posibilidad inquietante: que el avance tecnológico esté produciendo una mutación antropológica. Es decir, si no está creando un nuevo tipo de ser humano. José Ortega y Gasset formuló aquella ecuación asimétrica según la cual "yo soy yo y mi circunstancia". Ades examina las distintas modalidades con que las circunstancias están remodelando al yo. Desde el desarrollo infantil hasta el amor, desde el trabajo hasta la elaboración del pasado. Dimensiones determinantes de la configuración humana están siendo alteradas en un proceso de larga duración. El autor, que habla desde el trasfondo profesional de quien ha vivido instalado en el mundo de las finanzas, donde se cruzan la tecnología con el dinero, cuestiona una creencia ingenua: la idea de que el progreso es inevitable. Nos hace ver todo lo que perdemos, todo lo que se desvanece, mientras la flecha material avanza, veloz, hacia el futuro. Nos plantea, con una escritura cartesiana, un problema no solo difícil de ser resuelto sino difícil de ser pensado: si en la fascinación de una mutación civilizatoria, como puede haber sido la renacentista o la industrial, no estamos caminando hacia una antiutopía.
Carlos Pagni