Hablar de mí como escritor no es lo importante. Prefiero que mi presentación sea el reflejo del propósito que guía lo que escribo: seguir los pasos de nuestro Señor Jesús, inspirándome en la sabiduría del Rey Salomón y tomando como base los primeros versículos de Proverbios 16. Allí aprendemos que "del hombre son las disposiciones del corazón, mas de Jehová es la respuesta de la lengua"; que "todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión, pero Jehová pesa los espíritus"; y que si "encomendamos a Jehová nuestras obras, nuestros pensamientos serán afirmados".Estos pasajes encierran un llamado a reconocer que, aunque disponemos de libre albedrío, es Dios quien nos guía hacia lo que realmente nos conviene. A lo largo de este libro comparto mi análisis y reflexión sobre el tema de los diezmos, las ofrendas y el uso consciente de nuestra libertad de decisión, buscando que cada lector encuentre claridad y equilibrio entre lo espiritual y lo material.No escribo desde la pretensión de poseer una verdad absoluta, sino desde la experiencia personal de cómo Dios puede tocar corazones y transformar entendimientos. Mi deseo es que estas páginas sirvan para edificar, animar y despertar en muchos el anhelo de dar a Dios con un corazón dispuesto, sin imposiciones ni manipulaciones, recordando siempre que lo más importante es nuestra fe, nuestro amor y nuestra disposición para hacer Su voluntad.