Oblomov is the best known novel by Russian writer Ivan Goncharov, first published in 1859. Oblomov is also the central character of the novel, often seen as the ultimate incarnation of the superfluous man, a symbolic character in 19th-century Russian literature. Oblomov was compared to Shakespeare's Hamlet as answering 'No!' to the question "To be or not to be?" Oblomov is a young, generous nobleman who seems incapable of making important decisions or undertaking any significant actions. Throughout the novel he rarely leaves his room or bed. The book was considered a satire of Russian nobility whose social and economic function was increasingly in question in mid-nineteenth century Russia.
Hijo de un próspero comerciante de granos de Simbirsk, una pequeña ciudad del Volga, «un completo panorama –según el propio autor– de soñolencia e inactividad», nació en 1812. Huérfano de padre a los siete años, y ocupada la madre por entero en el negocio familiar, ingresó en un internado donde estudiaban los hijos de la nobleza. Después lo enviaron a Moscú a la Escuela de Comercio y a la facultad de Filología. Con el tiempo se establecería en Petersburgo como funcionario del Ministerio de Hacienda, y allí empezaría a escribir. Publicó su primera novela, Una historia corriente, en 1844, y cinco años después un célebre episodio de la segunda, «El sueño de Oblómov», en la prestigiosa Revista Contemporánea. En 1852 acompañó a un vicealmirante en un viaje en fragata alrededor del mundo, que describiría en Fragata Pallada (1858). En 1859 publicaría por fin Oblómov, con la que adquirió fama e influencia en toda Rusia. Su última obra, El precipicio, aparecería en 1869. Goncharov empezó a manifestar los primeros síntomas de enfermedad mental ya en la época de la publicación de Oblómov, y pasaría los últimos años de su vida encerrado en su piso de Petersburgo. En 1860 acusó a Turguénev de robarle argumentos, y más tarde de capitanear una conspiración contra él. Esta idea le persiguió hasta su muerte, en 1891. No había vuelto a escribir ni una línea en veintidós años.