First published in 1859, Oblomov is an indisputable classic of Russian literature, comparable in its stature to such masterpieces as Gogol's Dead Souls, Tolstoy's Anna Karenina and Dostoevsky's Brothers Karamazov. The book centres on the figure of Ilya Ilyich Oblomov, a member of the dying class of the landed gentry, who spends most of his time lying in bed gazing at life in an apathetic daze, encouraged by his equally lazy servant Zakhar and routinely swindled by his acquaintances. But this torpid existence comes to an end when, spurred on by his crumbling finances, the love of a woman and the reproaches of his friend, the hard-working Stoltz, Oblomov finds that he must engage with the real world and face up to his commitments. Rich in situational comedy, psychological complexity and social satire, Oblomov - here presented in Stephen Pearl's award-winning translation, the first major English-language version of the novel in more than fifty years - is a timeless novel and a monument to human idleness.
Hijo de un próspero comerciante de granos de Simbirsk, una pequeña ciudad del Volga, «un completo panorama –según el propio autor– de soñolencia e inactividad», nació en 1812. Huérfano de padre a los siete años, y ocupada la madre por entero en el negocio familiar, ingresó en un internado donde estudiaban los hijos de la nobleza. Después lo enviaron a Moscú a la Escuela de Comercio y a la facultad de Filología. Con el tiempo se establecería en Petersburgo como funcionario del Ministerio de Hacienda, y allí empezaría a escribir. Publicó su primera novela, Una historia corriente, en 1844, y cinco años después un célebre episodio de la segunda, «El sueño de Oblómov», en la prestigiosa Revista Contemporánea. En 1852 acompañó a un vicealmirante en un viaje en fragata alrededor del mundo, que describiría en Fragata Pallada (1858). En 1859 publicaría por fin Oblómov, con la que adquirió fama e influencia en toda Rusia. Su última obra, El precipicio, aparecería en 1869. Goncharov empezó a manifestar los primeros síntomas de enfermedad mental ya en la época de la publicación de Oblómov, y pasaría los últimos años de su vida encerrado en su piso de Petersburgo. En 1860 acusó a Turguénev de robarle argumentos, y más tarde de capitanear una conspiración contra él. Esta idea le persiguió hasta su muerte, en 1891. No había vuelto a escribir ni una línea en veintidós años.