An ambitious journalist embeds with Neo-Nazi extremists chasing a mythic white destiny, only to discover the gods awaiting them in the Norwegian wilderness are real—and merciless.
Adela will do anything for the perfect story. Including going undercover with a group of Neo Nazi punks on their way to the frozen forests of Norway under the misbegotten belief that they can summon Odin and achieve their promised white destiny.
But what none of them know is that there is something deep in the woods—something older and stranger than any of them can comprehend. And nothing can prepare them to come face to face with these gods.
Multiple Eisner Award-winning creator James Tynion IV (Exquisite Corpses), no-holds-barred writer Marguerite Bennett (Witchblade), rising star artist Letizia Cadonici (House of Slaughter), and Eisner Award-winning colorist Jordie Bellaire (Redlands) conjure a horror story that leaves absolutely no taboo unbroken.
Letizia Cadonici es una dibujante italiana de cómics, conocida especialmente por su trabajo en el mercado estadounidense. Su trayectoria incluye colaboraciones con importantes editoriales y proyectos vinculados al cómic de superhéroes y al fantástico. Su estilo se caracteriza por una narrativa dinámica y un dibujo de gran expresividad, capaz de desenvolverse tanto en escenas de acción como en secuencias más atmosféricas. Su participación en publicaciones internacionales ha contribuido a consolidarla como una de las artistas italianas de su generación con presencia en la industria norteamericana.
En El Departamento de la Verdad (The Department of Truth), Cadonici participa como artista en una de las historias de la serie creada por James Tynion IV y Martin Simmonds. La obra plantea una premisa inquietante: las teorías de la conspiración pueden alterar la realidad cuando alcanzan suficiente fuerza colectiva. A través de Cole Turner y de una organización secreta dedicada a controlar esas creencias, la serie mezcla conspiraciones históricas, terror y paranoia. El trabajo de Cadonici contribuye a ampliar visualmente el universo de una obra que juega deliberadamente con la frontera entre ficción y realidad.