«La rabia es la tinta de mi escritura» decía Pedro Lemebel, escritor, artista, agitador y uno de los mejores cronistas latinoamericanos contemporáneos. Símbolo de la disidencia sexual y de la resistencia contra la dictadura de Pinochet, Lemebel brindó voz a los sin voz en sus brillantes crónicas. Y lo hizo valiéndose de una prosa barroca y musical, que supone toda una reivindicación del goce y la erótica de las palabras.
Difíciles de encasillar, sus escritos son una invitación a recorrer los márgenes urbanos y sociales, allí donde para él anidaba la verdadera subversión. Crónicas que lograron visibilizar las desigualdades, las relaciones de poder y la marginalización de los pobres, las mujeres y los homosexuales durante el régimen militar y la incipiente democracia chilena, reivindicando la transgresión como una forma de resistencia.
Poco hombre es una selección de sus mejores piezas escritas a lo largo de más de dos décadas, a cargo del crítico y editor Ignacio Echevarría. Los textos agrupados en este volumen suponen una inmejorable puerta de entrada para conocer esta faceta de un artista único e irrepetible, cuyo mensaje es hoy más vigente que nunca.
Pedro Lemebel, nacido Pedro Mardones Lemebel en Santiago de Chile el 21 de noviembre de 1952, fue un escritor, cronista, artista visual y performer chileno. Creció en el barrio del Zanjón de la Aguada, lo que marcó su identificación con los sectores marginados y con la cultura popular. Estudió Artes Plásticas en la Universidad de Chile, desarrollando una sensibilidad estética que luego integró a su escritura y a sus performances artísticas.
Lemebel fue cofundador del colectivo Las Yeguas del Apocalipsis junto a Francisco Casas, un grupo contracultural que combinaba performance, video e instalación con provocación política. Su obra literaria destaca por las crónicas urbanas, donde exploraba la identidad sexual, denunciaba el autoritarismo y daba voz a los sectores excluidos de la sociedad chilena. Su libro más conocido es Tengo miedo torero, una novela que mezcla lo íntimo con lo político y que refleja su estilo único, cargado de lirismo, ironía y crítica social.
Su escritura rompió con los moldes tradicionales de la literatura chilena, combinando lo barroco con lo popular y lo festivo con lo doliente. Pedro Lemebel falleció el 23 de enero de 2015 a los 62 años, dejando un legado de compromiso, innovación y valentía artística que continúa influyendo en la literatura y el arte latinoamericano contemporáneo.