¡Despierten! La realidad vista por Don Winslow. James Ellroy
Ben y Chon son dos tipos que saben disfrutar de la vida: les encanta el sexo, el voleibol, la cerveza y las chicas. Ophelia, más conocida como O., tiene fama de alcanzar orgasmos muy escandalosos (sus amigas a veces la llaman Multi O.) y está loca por Ben y Chon. Por eso se acuesta con ambos. Pero lo que de verdad hace diferentes a Ben y Chon de los demás es que producen la mejor marihuana del mundo. ¿Algún problema? Ninguno. Bueno, sí, uno: el cartel de Baja, la esencia del narcotráfico mexicano. Que, además, está compuesto por unos matones con pocas pulgas: o les das lo que desean o te cortan la cabeza. Son auténticos salvajes. Y ahora, para colmo, tienen secuestrada a O. porque quieren la hierba de Ben y Chon. ¿Qué hacer? Solo hay tres salidas:
1. Seguirles el juego. 2.Encontrar y rescatar a O. 3. Pagar veinte millones de dólares.
Después de El poder del perro y El invierno de Frankie Machine, Don Winslow regresa con una novela dura, directa y sin concesiones. Un lenguaje sin florituras en el que no sobra una sola palabra. Una increíble combinación de suspenso llena de adrenalina, crímenes feroces y el lado oscuro de la guerra contra las drogas. Una novela brutal.
Don Winslow nació en 1953 en Nueva York, Estados Unidos, y creció en Rhode Island. Desde joven mostró interés por la lectura, influenciado por su madre, que era bibliotecaria. Su vida profesional fue diversa: trabajó como investigador privado, guía de safaris en África, director de cine y consultor legal, experiencias que luego alimentarían su narrativa.
Se dio a conocer como escritor con novelas de crimen y suspenso, aunque fue con su trilogía sobre el narcotráfico —compuesta por El poder del perro, El cártel y La frontera— que alcanzó reconocimiento internacional. En estas obras explora con crudeza y realismo la violencia, la corrupción política y el impacto social del crimen organizado, especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos.
Además de escritor, Winslow ha sido un crítico abierto del sistema político y judicial estadounidense. En los últimos años, ha declarado que dejará de escribir ficción para enfocarse en el activismo político. Su estilo narrativo es directo, cinematográfico y cargado de tensión, lo que ha llevado a que varias de sus novelas sean adaptadas al cine y la televisión. Considerado uno de los grandes narradores del crimen contemporáneo, su obra sigue siendo influyente y provocadora.