Simplismo es una de las más singulares propuestas de la vanguardia latinoamericana. Su fundador, Alberto Hidalgo, no se limitó a inscribirse a las corrientes de su tiempo. En 1925 hace público su propio ismo. Desde una deliberada posición estética erige la metáfora como sustancia esencial del quehacer poético. Desde este gesto fundacional arremete contra los cánones heredados, como la musicalidad o el descripcionismo. Es en la proyección rigurosa de ese principio — en su luz reveladora— donde el proyecto al que Hidalgo denomina Simplismo cobra forma y se materializa en un libro que, sin duda, es fundamental para nuestra historia literaria.