Un roman russe classique qui suit les aventures d'un jeune nihiliste nommé Marc qui cherche à se libérer de toutes les contraintes sociales et morales de son temps. Le roman explore les thèmes de la liberté, de l'individualisme et de la politique dans la Russie du XIXe siècle.This work has been selected by scholars as being culturally important, and is part of the knowledge base of civilization as we know it.This work is in the "public domain in the United States of America, and possibly other nations. Within the United States, you may freely copy and distribute this work, as no entity (individual or corporate) has a copyright on the body of the work.Scholars believe, and we concur, that this work is important enough to be preserved, reproduced, and made generally available to the public. We appreciate your support of the preservation process, and thank you for being an important part of keeping this knowledge alive and relevant.
Hijo de un próspero comerciante de granos de Simbirsk, una pequeña ciudad del Volga, «un completo panorama –según el propio autor– de soñolencia e inactividad», nació en 1812. Huérfano de padre a los siete años, y ocupada la madre por entero en el negocio familiar, ingresó en un internado donde estudiaban los hijos de la nobleza. Después lo enviaron a Moscú a la Escuela de Comercio y a la facultad de Filología. Con el tiempo se establecería en Petersburgo como funcionario del Ministerio de Hacienda, y allí empezaría a escribir. Publicó su primera novela, Una historia corriente, en 1844, y cinco años después un célebre episodio de la segunda, «El sueño de Oblómov», en la prestigiosa Revista Contemporánea. En 1852 acompañó a un vicealmirante en un viaje en fragata alrededor del mundo, que describiría en Fragata Pallada (1858). En 1859 publicaría por fin Oblómov, con la que adquirió fama e influencia en toda Rusia. Su última obra, El precipicio, aparecería en 1869. Goncharov empezó a manifestar los primeros síntomas de enfermedad mental ya en la época de la publicación de Oblómov, y pasaría los últimos años de su vida encerrado en su piso de Petersburgo. En 1860 acusó a Turguénev de robarle argumentos, y más tarde de capitanear una conspiración contra él. Esta idea le persiguió hasta su muerte, en 1891. No había vuelto a escribir ni una línea en veintidós años.